Los materiales en relojería

Aceites y Grasas, AcidosAcero, Alcohol, Alcohol isopoprilico, Bencina, Bronce de aluminio, Cal o Tiza, Diamantina, Esmeril, Gasolina,   Goma laca, Invar, Latón, Latón recocido, Latón endurecido, Maillechort, Medula de Sáuco, Mercurio, Oro, Plata, Plata Alemana, Palillos,   Papel de seda Pasta de pulir  Platino, Polvo de diamante, Polvo de piedra de aceite, Revenido, Revenido del latónRecocido, Rojo para pulir   , Soldaduras    Tuoleno,   Trementina,

sacado la mayor parte de un libro antiguo de relojeria


 

Aceites y grasas

El aceite usado en los relojes se expende en el mercado en botellas pequeñas especialmente preparadas.

Generalmente fracasan los intentos que se hacen para purificar aceites y son muy peligrosas las tentativas en este sentido.

El aceite preparado para relojes de pared, es apropiado para la confección de mezclas de pulimento, lubricación de taladros y cometidos análogos ; se trata de un aceite puro, más bien fluido, que se aplica también en las partes mayores del reloj, como árboles de barrilete, espirales de cuerda, etc.

Los pivotes del tren de ruedas deben ser lubricados únicamente con el aceite de la mejor calidad.

aceite de pulsera

conviene usar siempre un aceite de primera calidad yo recomiendo para los ejes con mucha fuerza rueda de centro o rodaje la marca Moebius Synta visco luve 9020 y para los escapes  paletas de áncora y volante synta  A lube 9010

para los rotores de los relojes de cuarzo existe un aceite especifico

Grasas la grasa yo recomiendo que no sean muy fluidas salvo en el cubo


Acero

Se utiliza el acero en todas aquellas partes del reloj sometidas a desgaste y en las que se requieren fuerza y rigidez, como cuadrados o tijas para dar cuerda, árboles de barrilete, piñones, ejes de volante, ruedas de relojes de remontoir, áncoras, trinquetes y tornillos. También se emplea en las espirales de cuerda y de volante, fiadores y en los innumerables pequeños muelles utilizados en los relojes de remontoir y de otros sistema.

El acero para relojes debe ser de buena calidad. Hay casas especializadas que lo suministran a las relojerías, para toda clase de necesidades, en longitudes de 80 cm. Se fabrica en forma de alambre, varilla, platina o secciones rectangulares y hojas. El alambre y la varilla se suministra en todos tamaños, desde el requerido por el árbol de volante hasta unos 6,5 mm. de diámetro, para la construcción de ejes grandes de barrilete. Las platina o perfiles rectangulares se usan en la construcción de áncoras, piezas de relojes de remontoir, pequeños muelles, etc. Para la construcción de determinadas piezas se emplea también acero estirado con perfiles especiales, como acero de ganchos, para enganches de muelles reales ; acero de trinquetes, para fiadores ; redondo de piñones para piñones ; acero de áncoras, etc.

Algunos relojeros emplean un acero duro especial, conocido con el nombre de acero plata, para la obtención de talladores, barrenas, etc.


Recocido del acero.

El acero del mercado es suave o dulce pero, siendo estirado o laminado, no es tan blando como fuera de desear para determinados propósitos. Por ejemplo, en la construcción de tornillos conviene que el acero sea todo lo suave posible, a fin de obtener un buen fileteado sin perjudicar la terraja. Para suavizarlo se calienta al rojo vivo y se le deja enfriar lentamente ; aún se puede suavizar un poco más si calentándolo al rojo y dejándolo enfriar en la sombra, al observar que el color rojo desaparece completamente,_ se sumerge entonces en agua. Este proceso es conocido con el nombre de recocido del acero. – Una vez ablandado el acero se procede entonces a darle la forma requerida con la lima, doblándolo, torneándolo, etc. Antes de ser aplicada la pieza en el reloj debe ser templada, lo cual se efectúa calentándolo al rojo vivo y sumergiéndola en agua o aceite frío. Pueden emplearse baños de otros materiales, como plomo, mercurio, etc., aconsejables cuando se desea obtener un temple mayor ; pero no hay necesidad de recurrir a estos baños especiales, empleándose únicamente los de agua y aceite. Cuando el acero es calentado al rojo obscuro y templado en aceite, el acero es más tenaz, pero de una dureza vidriosa no tan grande como cuando, calentado a mayor temperatura, es sumergido después en agua fría. Cada método de temple tiene sus aplicaciones. En los muelles, donde la tenacidad y elasticidad son necesarias, lo mejor es templar en aceite, mientras que los piñones y herramientas de corte son templados en agua, por exigirlo así la gran dureza de superficie para resistir desgastes y rasgados.


Revenido del acero

El acero templado, aunque lo sea en baño de aceite, resulta muy frágil para mucho fines, y exige que sea revenido. Esta operación consiste en someter la pieza de acero nuevamente al calor para conseguir que se reduzca algo su dureza y hacer que sea la pieza menos frágil y más elástica. Esto sólo se consigue hasta cierto punto a unos 300º alcanza su máxima elasticidad ; calentado a una temperatura superior, pierde rápidamente elasticidad y dureza, hasta que, alrededor le los 650º el acero es otra vez completamente dulce. Cuando se calienta un acero limpio y brillante la superficie toma primero un color pálido de paja, color que se obscurece a pardo claro y cambia después sucesivamente a los colores rojo, púrpura, azul obscuro, azul claro y entonces otra vez blanco. La observación de estos colores es muy útil, pues permite conocer la temperatura y, por consiguiente, el revenido a que ha sido sometido el acero. Así pues, para revenir una pieza de acero debe limpiarse primero, a fin de que sean bien visibles los colores ; después se calienta gradualmente, colocada sobre una lampara de alcohol o sobre una lámina de latón mantenida encima de la llama. El color azul, mejor dicho, el color azul obscuro, que es el primer color que sigue en la serie al púrpura, determina el revenido a que son sometidos todos los muelles, tornillos, piñones, ruedas de relojes de remontoir y otras piezas de reloj. En el momento que este color azul aparece se saca el acero de la llama o de la lámina de latón y se deja enfriar. Si un piñón u otra pieza requiere ser especialmente dura, debe ser revenida sólo al rojo o al púrpura. Una barrena o una cuchilla para trabajar bronce o acero dulce, se templa solo al color paja pálido; pero las utilizadas en aceros templados son construidas lo mas duras posible, y no se revienen.

Un buen acero puede ser templado o recocido de nuevo muchas veces, sin estropearse, con tal que no sea recalentado. Un rojo brillante supone una temperatura bastante alta para todos los propósitos, y las piezas, especialmente las pequeñas, no deben ser dejadas mucho tiempo al rojo.

Cuando es necesario dar un gran endurecimiento a pequeñas piezas de acero, como, par ejemplo, las barrenas empleadas para taladrar asientos de pivotes, no se emplean baños de agua o aceite, porque realmente seria imposible utilizarlos, dado que el acero se habría enfriado antes de tocar el liquido. En este casa se emplea el temple al aire, y para ello se calienta la barrena en la llama hasta el rojo, momento en que se retira súbitamente de la llama, y el aire la enfría y templa.

Análogamente es casi imposible suavizar una barrena o pieza análoga de acero, pues no se puede lograr un enfriamiento lo suficientemente lento que impida el reendurecimiento; el simple movimiento efectuado al retirarla de la llama es suficiente para endurecerla de nuevo. En el casa de tener que suavizar una pieza de esta índole, se la coloca sabré una chapa de bronce, junta con otra pequeña pieza de acero brillante, corno testigo de color y temperatura; se calienta así en tanto que la pieza testigo va recorriendo la gama de colores paja, azul hasta blanco. Entonces se conseguirá que la pieza sea lo bastante blanda para doblarla o trabajarla corno se desee


Ácidos

De todos los ácidos, el único utilizado en relojería es el ácido clorhídrico. No ataca el latón con mucha
rapidez, pero no es así con el acero, al que disuelve.
8e emplea, en este sentido, en la limpieza de las corrosiones de óxido del acero. Es empleado en la preparación de las llamadas aguas para soldar. No es necesario recomendar que las botellas que contengan este ácido deben estar guardadas lejos de la mesa de trabajo.

Alcohol

Se emplea en las lámparas de relojero. El alcohol arde con una llama limpia y sin humo ; las piezas calentadas en esta llama no se ensucian, ni ennegrecen. El alcohol es disolvente de la goma laca, que se emplea en la fijación de piezas por engomado ; para limpiar la goma de la pieza, se coloca ésta en una cuchara con un poco de alcohol, que se hace hervir, y la goma laca se disuelve completamente, dejando limpia la pieza.

Alcohol isopoprilico

empleado para limpiar circuitos electrónicos las pistas, componentes, y contactos


Bencina

El aceite ya muy usado y los depósitos de saciedad o polvo en loa relojes se limpian con bencina, que sirve también para la limpieza de piezas recién tratadas con abrasivos u otras materias. A fin de evitar la producción de vapores, muy inflamables, se guarda en frascos de cristal con tapones esmerilados.

 


Bronce de aluminio

Es una aleación de aluminio y cobre, con gran preponderancia de éste ; es duro, se pulimenta muy bien y tiene un hermoso color dorado ; resiste al desgaste y es muy ligero. Se emplea mucho en el tren de ruedas de los relojes, especialmente norteamericanos y suizos, y en áncoras y ruedas de escape, donde su ligereza y resistencia al desgaste le hacen muy útil y apropiado. Puede ser trabajado igual que el latón en lo que hace referencia a endurecimiento, etc.

 


Diamantina

Este producto es un polvo de pulimento muy empleado por algunos relojeros, y en ciertos aspectos, preferible al rojo de París. Es blanco, y en el comercio se expende en cajas pequeñas. No tiene que ver nada con los polvos de diamante ; es simplemente un nombre adoptado por los fabricantes de este material.


Esmeril

El esmeril en forma de varillas o paletas es muy empleado ; para ello se recortan papeles de esmeril y se coloca sobre las piezas de madera. El papel de esmeril se desgarra muy pronto, pero, como es muy barato, no tiene importancia. Una forma apropiada y una regular destreza en el manejo compensa las desventajas que puede tener. El esmeril se expende en el mercado en varios grados de finura, desde el más grueso, núm. 4, al más fino, núm. 4/0. El grano grueso o tosco desbasta rápidamente una plancha de latón obteniéndose una superficie plana ; el acero demasiado duro para ser trabajado a lima, también puede ser trabajado con esmeril. Así, pues, acero y latón, desbastados hábilmente con papel de esmeril grueso, pueden ser pulimentados con los números más finos, tanto mejor cuanto más lisas sean las superficies de desbastado. En este aspecto, el esmeril fino es un aceptable substituto de otros materiales de pulimento.

Se emplea en la preparación de superficies del latón para dorados o pulimentados. Es una piedra veteada, color pizarra, que se mantiene mojada durante el empleo.

También se emplea, para trabajar en partes estrechas, una especie de pizarrín liso en su extremo.


Invar

El invar es una aleación de acero y níquel que tiene la propiedad peculiar de no sufrir prácticamente ninguna dilatación o contracción por cambio de temperatura. Por esta razón es empleado en varillas de péndulos de reloj y en los volantes compensadores. Se parece al acero en color y dureza, pero es más tenaz, y debido a ello más penoso su trabajo a lima, taladro o torno.


Latón

El latón es una aleación compuesta de cobre y cinc; la proporción corriente de estos dos metales para obtención de un buen latón es dos partes de cobre por una de cinc. Los latones inferiores y más baratos tienen menos cobre y no son tan fuertes y duros. La calidad se distingue por el color de las roturas o de las limaduras.

El latón se emplea mucho en los relojes. En la mayoría las platinas y estructuras, ruedas y varias otras partes son de este material. Igual que el acero, el latón es susceptible de recocido, endurecido y revenido. En el comercio existen varillas de latón de todos los diámetros, y chapas para uso de los relojeros.

Las varillas de latón obtenidas por estirado son más bien duras ; es preferible no recocerlas, porque la dureza favorece la limpieza en la ejecución de los trabajos corrientes de limado, torneado, etc. ; pero, en caso de tener que doblar o forjar la pieza, entonces es necesario recocerla.


 

Latón recocido

Se obtiene calentando el latón al rojo obscuro y dejándolo enfriar ; en caso de que el tiempo apremie puede ser enfriado en agua, siendo el resultado en ambos casos el mismo.


Latón endurecido

El latón es endurecido por compresión. Cualquier proceso de trabajo del latón, que tienda a acercar las partículas del material entre si, produce un endurecimiento. El endurecimiento a martillo consiste en golpear con martillo plano el latón de una manera igual en todas sus partes. Si esta operación no se hace hábilmente y se prolonga más de lo debido, puede ser causa de obtención de un material agrietado. Estirando el latón en hilera y disminuyendo su diámetro, también se endurece, así como por torsión ; con el laminado que reduce el espesor de una plancha o varilla de latón se obtiene el mismo resultado Por supuesto, cualquier procedimiento empleado en el endurecimiento no consigue que el latón tenga la misma dureza que el acero, aunque éste esté recocido. Pero el latón puede llegar a ser muy tenaz y elástico y, por consiguiente, apropiado para la obtención de buenos muelles y con este objeto es empleado frecuentemente en relojería.

El latón muy delgado puede ser endurecido por simple bruñido empleando un bruñidor de acero pulimentado.


Revenido del latón

Un latón endurecido a martillo puede llegar a ser muy frágil ; en este caso debe ser revenido y aumentar incluso su dureza, calentándolo de modo análogo al acero ; pero la temperatura no debe ser tan alta. El latón calentado a la temperatura del azul del acero está otra vez casi suavizado.


Maillechort

Impropiamente llamado níquel por los relojeros, aun cuando en esta aleación sea la proporción de cobre sea superior a la del níquel, aplican los relojeros el nombre de níquel, sin duda porque esta composición debe a la presencia de dicho metal el buen matiz que por el pulimento adquiere y a la propiedad de ser poco oxidable, puesto que en efecto el níquel puro no se oxida en contacto con el aire.

Lo empleamos únicamente en las platinas y en los puentes

 


Oro

El oro es un metal muy útil en relojería, para construcción de piezas pequeñas. Los esfuerzos de fricción de este metal, cuando es duro, pulido y bruñido, con el acero templado o piedras, son muy pequeños. Parece tomar una superficie de deslizamiento muy resbaladiza, circunstancia que le hace de aplicación útil en muchos casos. Otra buena cualidad es la de no ser corrosible. Se ha empleado en la construcción de espirales, aunque para este propósito su peso es un inconveniente. Pero en los tornillos de compensación de volantes, en las piezas de poco contacto, como pernos de raqueta, etc., es inestimable su utilidad. Su peso le hace apropiado para construcción de volantes, y su extrema ductilidad es utilizada en las virolas de ruedas pequeñas, etc., en las que puede ser ejecutado un buen remache sin empleo de una presión indebida. Los baños de oro sobre el latón son empleados en casi todos los relojes. También se usa en placas de esfera y manecillas.

El oro, igual que el latón, puede ser endurecido, revenido y suavizado ; su capacidad de endurecimiento a martillo es mayor que la del latón, por ser mucho más dúctil que éste.


Plata

La plata no es tan útil como el oro en relojería. Siendo difícilmente corrosible, se usa en las pequeñas raquetas grabadas de reloj y algunas veces en placas de esfera.

Se trabaja como el oro, pues siendo ambos muy dúctiles pueden ser prontamente labrados. Cualquier trozo de metal, como un anillo o aguja de broche prendedor rotos, pueden ser fácilmente enderezados, forjados en plano o estirados en hilos o alambres para construir piezas pequeñas, como tornillos, pernos o pequeños piñones, en las formas requeridas para este metal en relojería.


Plata Alemana

Este metal es una especie de latón blanco. Es una aleación de cobre, níquel y cinc, en la que predomina el cobre. Es empleada frecuentemente en los marcos y platinas de los llamados movimientos de níquel», de los que tantos se construyen en Norteamérica y Suiza.

Se trabaja exactamente igual que el latón, pero es un poco mas dura ; es blanda y puede ser bien pulimentada. A los mecanismos hechos con este metal no se les da baño para preservar sus superficies, pero son generalmente adornados con jaspeados o figuras grabadas. No se empañan o deslustran fácilmente.


Platino

Este metal sólo se usa en tornillos de volante. Su peso en este caso supone a veces una ventaja y permite frecuentemente al relojero vencer dificultades en la regulación de un reloj. Es un metal muy blando y los tornillos hechos de él deben manejarse con cuidado.

Su empleo en los relojes se reduce a volantes y espiral de volantes en los relojes no magnéticos, ocupando el lugar del acero. No se usa puro, sino en aleación con otros metales que lo endurecen. Pero aun así no es más que un mediano substituto del acero ; los volantes de este material son débiles e irregulares y las espirales de volante pesadas y débiles, inadecuadas para relojes de bolsillo, pues están fácilmente sujetas a desarreglos y averías. De todos modos, como es de desear, a veces, que las partes vitales de un reloj no sean imanadas, es empleado a pesar de su blandura. En los cronómetros marinos es usado en los muelles citados y se admite que reporta ventajas en la obtención de un ajuste más perfecto, tanto más cuanto que la blandura del material no afecta mucho en este caso, debido a que el grueso del alambre de muelle es mayor.


Rojo para pulir

Las clases empleadas de este material se llaman rojo de París, rojo inglés y rojo para pulir, siendo todas de la misma composición, variando su color desde rojo claro a violeta, de acuerdo con el procedimiento de obtención y grado de finura del producto. Se trata de óxidos metálicos y son unos polvos rojos empleados en el pulimento de metales. La clase más empleada en relojería es el grado conocido con el nombre de rojo para pulir ; se encuentra en forma de pequeños terrones que son pulverizado" fácilmente y batidos en aceite encima de una superficie pulimentada,. Esta pasta debe tener un color rojo púrpura obscuro.


 

Polvo de diamante

Como su nombre indica, este producto se obtiene por trituración de diamantes. No se emplea en relojería para el pulimento de metales corrientes, sino únicamente cuando se trata de materiales tan duros que no son atacados por otra clase de polvos ; tales como leves o levas, piedras, pernos de rubí, etc. Empleado este material en la rueda de pulimento de piedras, es muy apropiado para el recorte y ajuste de ángulos de leves. No se emplea mucho en la reparación de relojes, y el más importante consumo de este material lo hacen los tallistas de piedras de reloj.


Polvo de piedra de aceite

Este polvo, como su nombre indica, procede de la trituración de la piedra de aceite. La pasta de este polvo con aceite es útil en el alisado previo a la pulimentación de piezas de acero. Se consigue una superficie fina, de color pardo.


Cal o Tiza

La cal o tiza, convenientemente preparada y seca, se emplea en la limpieza de relojes, con el concurso de cepillos ; la cal mantiene a su vez limpio el cepillo. Se encuentra en el mercado en forma de pastillas semejantes a las empleadas en el juego de billar.


Gasolina

Esta, y de la misma clase empleada en los motores, puede ser usada en lugar de la bencina y para los mismos fines. Es de propiedades análogas a la bencina y más barata.


Goma laca

La gomalaca es usada como cemento fijador de levas, elipses, piezas en el torno, etc. Se trata de una goma que es frágil cuando está fría. A una temperatura próxima a la de ebullición del agua se funde, o puede ser disuelta en espíritu o alcohol de vino. Se encuentra en el mercado en forma de escamas.

Todos los materiales mencionados en este capítulo y todos los útiles y herramientas y partes de reloj] mencionados en este libro, pueden ser adquiridos en todos los establecimientos de fornituras de material de relojes, que suelen existir en las grandes capitales.


Trementina

Se emplea como lubricante de las brocas de acero duro, cuando trabajan sobre cristal o aceros templados ; también son lubricadas con trementina las limas que trabajan sobre cristal o sobre esferas de reloj esmaltadas. Las herramientas así lubricadas cortan más rápidamente el material y disminuyen el peligro de descantillar los bordes.


Mercurio

Se menciona este metal, no porque se emplee en relojería ; pero entra en los talleres como un elemento de barómetros o termómetros rotos, de los que es fácil se desprenda alguna gota de este metal. Cuando sucede así, es extremadamente difícil deshacerse de él, pues es asombrosa la facilidad con que encuentra su camino para la formación de amalgamas con los metales ; sobre todo con los metales dorados en baño ; una vez atacado este baño se extiende con gran rapidez la amalgaman sobre él. Por consiguiente, el mercurio se debe tener siempre apartado de los talleres, en los casos, poco probables, que se encuentre en ellos. Loseby empleó el mercurio en volantes compensadores de cronómetros marinos.

Las piezas atacadas con mercurio, se calientan sobre la lámpara de alcohol hasta obtener la evaporación de aquél, pero la parte pulimentada o dorada tiene que ser renovada.


Palillos

Para la limpieza de asientos de pivotes, huecos de engranajes y para otras pequeñas operaciones se utilizan palillos aguzados de boj. Se venden en el mercado en mazos y dispuestos para el uso.


Medula de Sáuco

Como el boletero, se emplea en palillos para la limpieza de orificios de pivotes, etc., previo secado. Puede

ser obtenido mondando las varillas y secándolas, o puede ser adquirido en el mercado en mazos.


Papel de seda

Este papel debe ser blanqueado al sol. Se emplea para sostener las piezas durante su limpieza, para envolver

movimientos de reloj, etc. Este papel tiene la ventaja sobre los papeles blancos sulfurados de no empañar los metales.


Soldaduras

Ya se sabe que con el nombre de soldadura se designa una aleación que tiene por objeto reunir mediante la acción del fuego, dos partes metálicas que se ponen en contacto. Por consiguiente, las soldaduras han de ser mucho más fusibles que los metales que devén unir, á fin de evitar que estos se deterioren con el fuego. Una soldadura es tanto menos tenaz y por tanto se funde más fácilmente, en cuanto mayor preponderancia tuviese en ella el metal más fusible.

Utilizase esta observación cuando devén hacerse varias soldaduras en la misma pieza. Las últimas deben ser más fusibles que las primeras; de otro modo el caldeamiento llevaría consigo el reblandecimiento o la fusión de estas.

 PROCEDIMIENTOS DE SOLDADURA. – DESOXIDACIÓN. – CALDEAMIENTO.

La desoxidación consiste en limpiar perfectamente, en poner al descubierto las superficies que se trata de adherir, bien sea raspándolas con un buril cortante, un raspador, etc., ó bien mojándolas en un Acido. Se necesita buena desoxidación para obtener éxito en las soldaduras. hay que guardarse, de tocar con los dedos las superficies desoxidadas, y la soldadura debe hacerse inmediatamente. Cuando se manipula con ácidos, hay necesidad de lavar abundantemente después de haber hecho la soldadura, para evitar la formación del oxido que resultaría por el ácido ; y después de haber secado bien las piezas soldadas, se las pasa por un baño de alcohol.

Las piezas que hayan de soldarse hay que mantenerlas en contacto, bien sea con ayuda de horquillas, de pinzas, de pasadores ó de alambres. Cuando se hace uso de alambre en piezas delicadas, debe estar muy recocido y ser muy ligero. Si ha de aplicarse fuego muy vivo, para impedir que el hierro del alambre se suelde con el oro, se mezcla con el bórax un poco de sal de vidrio. (Manual del joyero)

Para poner al fuego, habiendo en las piezas soldaduras, es necesario cubrir éstas con bórax para evitar su reblandecimiento.

Las piezas para soldar se someten en principio á fuego no muy violento, es decir, que pueda secar en seguida el bórax ó la sal de amoníaco. De esta manera se evita la dilatación repentina que puede perjudicar a las piezas ó las líneas de soldadura. La llama de la Lámpara, aplicada direccionalmente ó dirigida por el soplete, debe ser de ordinario larga y floja, no aplicando el foco de la llama sobre la soldadura hasta el instante en que se halla próxima derretirse. En la soldadura de latón sobre acero, muchas veces hay necesidad de no poner más que el latón en contacto con el calor, á fin de no reaccionar demasiado el acero. Las soldaduras fuertes, oro, plata, etc., exigen fuego vivo, porque deben caldearse las piezas hasta el rojo.

Soldadura con oro, (para unir oro con oro, platino con platino.) – Sobre un cuerpo duro humedecido, mármol por ejemplo, se frota un pedazo de bórax hasta obtener una substancia blanquecina en estado casi liquido (se puede diluir sencillamente bórax en polvo según se halla en las farmacias, etc.)

Dispuesto el bórax y desoxidadas las superficies para soldar, (mediante el raspador, ó el agua segunda que se pone al fuego si se quiere ir más de prisa y hasta que esté en ebullición, raspando en seguida las superficies ligeramente se las cubre con una capa de bórax aplicándole con un pincel. Juntase las piezas y se pone con cl pincel la soldadura.

Se caldea lentamente, al principio, como ya se ha dicho para que no se formen ampollas en la capa de bórax con que se ha cubierto la superficie metálica.

Soldadura con plata, (unir el oro con plata ó consigo mismo, la plata, el latón y el acero.) Se sigue procedimiento igual al que precede, con la única diferencia de que debe ser el bórax bastante más espeso.

Soldadura con estaño, (cuando no se necesita gran solidez, oro, plata, latón consigo mismo ó con otros metales.) Se desoxidan las superficies, con preferencia por medio del buril, con el raspador, con ácido sulfúrico ó clorhídrico, sin olvidar el lavado de los aceros después de la soldadura. Se practica la operación en cuanto al caldeamiento según se ha dicho para el oro, excepto en el caso de emplear en la operación un hierro de soldar. Más adelante se hallarán las indicaciones correspondientes á este caso.

Pueden emplearse varias clases de fundientes : sal amoníaco en polvo disuelta en aceite fino muy limpio, ó sencillamente en agua pura. – Una parte de sal amoníaco y resina en polvo con agua ó con aceite. – basta la resina sola para piezas fuertes do cobre rojo ó de latón. – Trementina liquida, que se halla en las farmacias y ofrece la ventaja de no enmohecer los aceros y si bien es cierto que engrasa los objetos, por lo cual es preciso bañarlos en seguida en alcohol ó en esencia de trementina. – Por último, puede también emplearse ácido clorhídrico saturado de cinc que se prepara de a siguiente manera : Póngase una cantidad de este ácido (que sucesivamente ha llevado los nombres de espíritu de sal, ácido marino ácido muriático y ácido hidroclórico en un frasco de vidrio; introdúcese luego en éste y de cuando en cuando, pedazos de cinc, teniendo cuidado

de no tapar el frasco y de echar los trozos do cinc despacio y separados, puesto que la efervescencia del

liquido pudiera ocasionar la ruptura del frasco. Se entiendo que el liquido se halla saturado de cinc cuando ya no disuelve parte, alguna, de los pedazos en él introducidos. Póngase este líquido en un frasco que se cierra con tapón esmerilado ó de corcho. Para usarle se le extiende con pincel ó una varilla terminada en espátula, sobre las partes que hayan de soldarse y sobre la soldadura, que se corroe con gran facilidad, (algunos prácticos añaden á esta composición, sal amoníaco en proporción de 1/4 del peso del ácido.) No hay que olvidarse, repetimos, de lavar las piezas con agua abundante, después de soldadas, puesto que de otro modo enmohecerían las herramientas de acero con que se las tocara, y en el caso de contener ellas mismas hierro ó acero, también se enmohecerían faltando aquella precaución. El frasco debe estar lejos de la mesa de trabajo del relojero.

Preparado el liquido según acaba de decirse, sirve tal cual está; pero puede librársele de cualquiera reacción ácida, evaporándole a fuego lento hasta que adquiera consistencia oleosa ; se le deja enfriar y se le enfrasca. Las aguas de soldar que se venden en el comercio, probablemente se obtendrán por este procedimiento.

El hierro de soldar, cuya cabeza es de cobre rojo y que usan los hojalateros, se conoce por todo el mundo. Siendo de menor tamaño, también puede usarse por los relojeros. Uno de sus extremos terminará en espátula, el otro se dejará bastante fuerte y largo, á fin de que cuando so tenga esta parte á la llama de una lámpara, concentre la necesaria cantidad de calor. Caldeado el hierro, se moja en el liquido su punta delgada, á la cual se adhiere un poco de soldadura fundiéndose y quedando como una gota. Caldeándose la pieza para soldar, aunque fuere ligeramente con tal de que esté

bien provista de liquido, se le presenta la parte del hierro cargada de soldadura, manteniendo la cabeza de éste en la llama de una lámpara, y la soldadura quedará extendida sin que de ordinario haya que caldear la pieza que se suelda : cosa que también pudiera hacerse sin perjuicio para el hierro de soldar.

Algunas veces hay necesidad de estañar previamente las superficies que se trata de unir; para ello basta con mojarlas bien en liquido que contenga trozos de soldadura, pasando por encima y después de haber ca1deado, el hierro de soldar provista de soldadura : y también será suficiente con extender la soldadura, cuando comienza á fundirse, por medio de una varilla metálica cargada de liquido.

Soldadura con latón. – La operación consiste en soldar entre si hierros ó aceros, mediante latón en perdigones ó cortado en tirillas. Cuando la pieza es algo fuerte, se la coloca entre carbones que deben estar bien encendidos.

Como fúndente se usa el bórax. Se puede desoxidar con Acido clorhídrico; pero considerando el peligro del enmohecimiento, si no fuere suficiente el lavado, vale más limpiar las Superficies por los procedimientos ordinarios. Consúltese: la palabra soldar en el Resumen de procedimientos.

Soldadura de aluminio. – El aluminio era hasta el presente de uso muy limitado, á consecuencia de la imposibilidad de soldarle consigomismo ó con otros metales.

El primero que hubo llegado á realizar esa operación con verdadero éxito, M. Maurey, empleó un procedimiento delicado y no sin complicación. M.Bourboure ha simplificado el sistema. Su nuevo método consiste en someter á la ordinaria operación del estañado, las partes distintas de las piezas que se trata de reunir: solamente que, en lugar de emplear estaño puro, se deberá hacer esta operación con aleaciones tales como estaño y cinc, ó bien estaño, bismuto y aluminio, etc. Con todas estos aleaciones se logran buenos resultados : pero deben preferirse las de estaño y aluminio. Estas deberán prepararse de modo distinto; según el trabajo que hayan de sufrir las piezas que se sueldan. Para aquellas que deban recibir forma después de soldadas, habrá de tomarse una aleación compuesta de 45 partes de estaño y 10 de aluminio.

Este último es suficientemente maleable para resistir al batido. Las piezas de este modo soldadas pueden ser taladradas y torneadas. Las piezas que no hayan de sufrir ningún trabajo después de la soldadura, cualquiera que sea el metal que debe soldarse con aluminio, pueden unirse sólidamente con la soldadura blanda de estaño que contiene menos aluminio. Esta última soldadura puede aplicarse con hierro de soldar (con preferencia de aluminio) operando como si se tratase de hierro blanco, y aun si se quiere aplicando la llama.

Ni una ni otra de estas soldaduras exige previa disposición de las piezas ; basta con aplicar la soldadura, y extenderla, con auxilio del hierro de soldar, sobre, todas las partes que hayan de unirse.

Por último, cuando se quiere soldar con aluminio determinados metales, hay necesidad de estañar la parte que se suelda, con estaño puro. Basta entonces con aplicar sobre dicha parte el aluminio estañado con la aligación, terminando la operación del modo ordinario.

 Los relojeros de hoy día, poco se pueden imaginar el cúmulo de dificultades que sus predecesores encontraron en el trabajo. Sin ir más allá de una canturria, el surtido de herramientas que ellos podían adquirir era limitadísimo, y los materiales de reloj, más limitados aún. Tenían que construirse sus propias herramientas, y, si en un reloj era necesaria una nueva pieza, debían al momento construirla de aceros o latones en bruto. Hoy día, se pueden comprar taladros en juegos numerados en décimas de milímetro, brocas, limas y punzones de toda clase de tamaños y formas. Si se necesita

Tuoleno

liquido empleado para el baño numero 2 y tres de la labadora de relojes

 

Pasta de pulir

exinten muchas clases pero yo utilizo para la pulidora tres la roja verde y blanca segun se necesite mas fina y gruesa.

también se utilizan molidas y mezcladas con aceite para utilizarlas con caprones (maderas con piel pegada) para el torno.